Los ojales metálicos son pequeños cilindros huecos con un reborde en uno de sus extremos. Sirven para reforzar y proteger un orificio en cuero, tela o cintas resistentes al agua. Los ojales se pueden poner a mano o con una prensa manual. En esta guía le mostramos las dos formas.

¿Se puede poner un ojal sin arandela?
No. El ojal consta de dos piezas por una razón muy importante. El cuerpo del ojal pasa por el orificio, pero si no coloca debajo una arandela plana, la herramienta remacha el metal por el otro lado sin que tenga dónde apoyarse. El resultado puede ser un borde afilado e irregular que, al primer tirón fuerte (por ejemplo, en un collar), se arranca del material de inmediato. La arandela funciona como la arandela grande que se pone bajo un tornillo: reparte la presión sobre una superficie mayor y mantiene el ojal firme en su sitio.

Arandelas planas y arandelas altas: qué ofrecemos
En guarnicionería se encuentran dos tipos de arandelas: las planas y las llamadas altas (con una caña que sobresale alrededor del orificio central). Las arandelas altas se usaban tradicionalmente en cuero clásico y flexible, en el que la caña se hunde de forma natural al prensar: el cuero la deja entrar.
Sin embargo, las cintas resistentes al agua modernas son muy firmes y nada flexibles. Si el orificio está perforado exactamente a medida, la arandela alta no tiene adónde hundirse. Como consecuencia, la caña metálica se deformaba al presionarla contra la superficie dura de PVC, el remachado quedaba desigual y, en casos extremos, los propios ojales llegaban a agrietarse.
Por eso, para las cintas resistentes al agua más duras apostamos por las arandelas planas (de 0,2 mm de grosor), que no tienen este problema. No tienen caña saliente, el ojal se apoya en ellas de forma limpia y estable, y funcionan tanto en cuero como en cintas duras. Las arandelas altas (de 3 mm) solo las tenemos ya para los ojales de latón de ø 5,2 y 6 mm. No las use en cintas duras de PVC.
Los ojales y las arandelas se venden por separado
Cuando elija ojales en la tienda en línea, tenga en cuenta algo fundamental: los ojales y las arandelas se venden por separado. No es un juego completo, así que no olvide añadir ambos al carrito.
Distintos tamaños para cada proyecto
Para que el ojal asiente bien en el material y proteja el orificio de forma fiable, tiene que elegir el diámetro interior correcto. En nuestra oferta encontrará 5 tamaños básicos:

- ø 3,6 mm: un ojal pequeño que va muy bien para etiquetas de papel, manualidades, placas o cordones.
- ø 5,2 mm y ø 6 mm: los tamaños para collares y correas de cinta. El ojal de ø 5,2 mm se usa en collares de cinta de 25 mm de ancho. Si trabaja con un material más ancho o más grueso (más de 2,5 cm), use el ojal de ø 6 mm.
- ø 7 mm: cabeza de 13 mm de diámetro y caña de 7 mm de largo. Se usa donde necesite un orificio mayor que con el de ø 6 mm.
- ø 13 mm: un ojal grande con cabeza de 23 o 25 mm de diámetro y caña de 7 mm; se vende en lotes de 100 unidades y solo niquelado. Va bien para lonas, toldos de vehículos y mallas de sombreo.
Acabados para cada estilo
En los ojales, la función tiene que ir de la mano del diseño. En los ojales de ø 5,2 mm y ø 6 mm puede combinar el aro metálico con el color de la cinta, del cuero o del resto de los herrajes. Los demás tamaños tienen menos opciones: los de ø 3,6 y ø 13 mm los tenemos niquelados, y los de ø 7 mm, niquelados y de acero inoxidable. Acabados de ø 5,2 y ø 6 mm:







Usos de los ojales en la fabricación
Aunque a primera vista no lo parezca, los ojales tienen muchísimos usos:
- Guarnicionería y artículos para perros: arneses, correas, collares, cinturones y tiras de cuero o de cinta resistente al agua
- Calzado: cordones de zapatos y refuerzo de los orificios para los cordones
- Marroquinería: bolsos, mochilas, petates, carteras y maletines
- Confección: cordones de ajuste, capuchas con cordón y cierres decorativos
- Manualidades: etiquetas colgantes, placas y rótulos
- Industria técnica y del automóvil: lonas para camiones, tiendas de campaña y toldos de sombra


¿Qué necesita para poner ojales?
Tanto si pone los ojales a mano como con una prensa, el principio es siempre el mismo: primero prepara un orificio limpio en el material y después remacha el ojal con una arandela plana.
Según el método que elija, prepare:
- Para ponerlos a mano: un mazo (de acero y plástico, de nailon o de madera) y un fijador con yunque del tamaño exacto del ojal (encontrará la oferta en la categoría Herramientas para remaches).

- Para ponerlos con prensa: prensa manual + pistones (útiles) del tamaño de su ojal.

- Para preparar el orificio: una base de corte y una herramienta para hacer agujeros adecuada al tipo de material (vea más abajo).
Cómo preparar el orificio en cada tipo de material
Antes de coger el fijador o la prensa, tiene que preparar un orificio limpio en el material. Un agujero bien perforado (o bien fundido) es la base de un buen resultado. Si prepara el orificio con descuido, los bordes del material empezarán a deshilacharse o a rasgarse bajo el ojal al someterlo a esfuerzo, y el ojal se saldrá con facilidad.
La regla de oro para el diámetro del orificio: no debe ser ni demasiado pequeño ni demasiado grande. Si el agujero es demasiado estrecho, el ojal no pasará por el material. Si, por el contrario, es demasiado grande, no quedará material suficiente en el que apoyar el borde de la arandela y el ojal se arrancará pronto.

Cada material tiene sus particularidades. Vea cómo preparar correctamente el orificio para el ojal en cuero, textil o cintas:
1. Cuero natural
El cuero natural es un material flexible que se presta muy bien a remachar ojales. El orificio se hace con un sacabocados de golpe y un mazo sobre una base de corte, o con una prensa manual y el útil de perforar correspondiente.
- Atención a la tenaza sacabocados giratoria (la comparativa de todas las herramientas para perforar está en el artículo Comparativa de sacabocados): para el ojal más pequeño, de ø 3,6 mm (orificio de 3 mm), puede usar cómodamente la tenaza giratoria en el taller. Pero compruebe siempre antes el diámetro del ojal. Nuestra tenaza giratoria perfora orificios de 4,7 mm como máximo. Para ojales de ø 5,2 mm o mayores necesitará un sacabocados independiente de ese tamaño.
Tabla resumen para perforar cuero:
| Tamaño del ojal | Tamaño de sacabocados adecuado |
|---|---|
| ø 3,6 mm | Sacabocados ø 3,0 mm |
| ø 5,2 mm | Sacabocados ø 5,0 mm |
| ø 6,0 mm | Sacabocados ø 6,0 mm |
| ø 7,0 mm | Sacabocados ø 7,0 mm |
| ø 13,0 mm | Sacabocados ø 13,0 mm |



2. Textil, polipiel y cuero sintético
Las telas y los sustitutos sintéticos del cuero tienden a deshilacharse o rasgarse cuando se tira de ellos.
- Cómo hacerlo: refuerce siempre primero la zona donde irá el ojal. Lo más adecuado es una entretela termoadhesiva. Una vez planchada la entretela, perfore el orificio igual que en el cuero. La entretela evita que la tela se deshilache alrededor del ojal y que el ojal se salga.

3. Cintas de polipropileno
En las cintas tejidas clásicas, olvídese por completo de los sacabocados. Intentar hacerles un agujero de forma mecánica solo trae problemas.
En las cintas de polipropileno, los orificios se hacen únicamente fundiendo con un soldador caliente. Las fibras sintéticas tejidas son tan resistentes que un sacabocados normal o no las atraviesa o se estropea con una rapidez increíble: el filo se agrieta o se embota por completo. La punta caliente del soldador, en cambio, hace un orificio limpio y, al mismo tiempo, la alta temperatura sella los extremos de todas las fibras de alrededor, de modo que la cinta no se deshilacha.


4. Cintas resistentes al agua
Estas cintas modernas combinan un alma textil sintética interior con un recubrimiento exterior protector de PVC. Precisamente por ese tejido interior resistente (tan traicionero como el de las cintas de PP), son un obstáculo para las herramientas de perforar normales. Un sacabocados corriente no las corta limpiamente, deshilacha las fibras y puede estropear muy pronto una herramienta cara. Cómo se trabaja con ellas en general lo explica el artículo Cómo trabajar con cintas resistentes al agua.
- Cómo hacerlo: para estas cintas necesita una herramienta con un filo especialmente adaptado. Hemos encargado para usted sacabocados para cintas resistentes al agua para prensa manual. Tienen una geometría interior adaptada y cuchillas finas muy afiladas que atraviesan sin esfuerzo la capa de PVC y el alma textil, sin dejar rebabas y sin riesgo de dañar la herramienta.
Como en collares y cintas se usan sobre todo ojales de 5,2 mm y 6 mm, hemos preparado útiles de perforar a medida para estos dos tamaños.
Tabla resumen para perforar cintas resistentes al agua:
| Tamaño del ojal: | Tamaño de sacabocados adecuado: |
|---|---|
| ø 5,2 mm | Sacabocados de 5,2 mm |
| ø 6,0 mm | Sacabocados de 6,0 mm |

El remachado: a mano o con prensa
Con el orificio preparado, pase el cuerpo del ojal por el lado bueno. Por el revés, coloque la arandela plana sobre la caña que sobresale. Ya solo queda fijar el ojal.
A mano con fijador y yunque
- Coloque el material con el ojal y el lado bueno hacia abajo sobre el yunque de acero.


- Por el revés (sobre la arandela), introduzca el fijador en el orificio.


- Golpee el fijador con decisión con el mazo. La caña del ojal se abre limpiamente sobre la arandela plana.

- Resultado del remachado a mano de los ojales, por el revés (abajo) y por el lado bueno (arriba).


Con prensa manual
El procedimiento general con la prensa está en el artículo Remachado con prensa manual.
- Introduzca las piezas correspondientes de los pistones en la parte superior e inferior de la prensa. Apriételas bien con los tornillos laterales de fijación.
- Coloque el ojal sobre la pieza inferior del pistón (con la caña hacia arriba), ponga encima la cinta o el cuero con el lado bueno hacia abajo y coloque la arandela sobre la caña que sobresale.


- Al bajar la palanca de la prensa de forma continua, prensará el ojal sin esfuerzo y de manera totalmente uniforme. El prensado es silencioso y tiene la seguridad de que todo queda simétrico.


- Resultado del remachado de los ojales con prensa, por el revés (abajo) y por el lado bueno (arriba).


Advertencias de la práctica: ¿a qué hay que prestar más atención?
Remachar ojales no tiene ninguna ciencia, pero basta con un par de pequeños errores al preparar el material para que el resultado no sea bueno. En nuestro taller hemos visto dónde se cometen los errores más frecuentes:
1. Orificio perforado demasiado grande
Si tiene un ojal de, por ejemplo, 6 mm de diámetro y perfora un orificio de 8 mm, comete un error grave. El ojal quedará suelto en el orificio, el borde de la arandela no tendrá dónde apoyarse y, al primer tirón fuerte, todo el ojal se arrancará del material.
- Solución:
Siga siempre nuestras tablas recomendadas. En el cuero natural, que es flexible, puede hacer el orificio un pelín más pequeño: el cuero cede y el ojal quedará bien ajustado. En las cintas resistentes al agua, perfore el orificio exactamente a la medida del ojal, para que no tenga holgura y quede firme.
2. Remachar en materiales elásticos (por ejemplo, tejidos de punto y felpa)
Los materiales elásticos trabajan constantemente. Si pone el ojal en una tela elástica sin más, el material se estirará con el uso diario y al tirar del cordón. La tela se escurre por debajo del ojal y en poco tiempo el ojal se arranca: la arandela metálica por sí sola no sujeta una tela elástica.
- Solución:
Primero tiene que estabilizar la zona donde irá el ojal. En las telas elásticas, la solución es reforzarla por el revés con entretela termoadhesiva y después sobrehilar el orificio. Solo en una base fijada y sobrehilada de este modo ponga el ojal, que ya no podrá arrancarse.
3. Bultos irregulares al fundir cintas de polipropileno (PP)
Al fundir el orificio con el soldador, la cinta sintética se quema y forma alrededor del agujero bultos duros y elevados. Si empieza a remachar sobre esas irregularidades, la arandela no asienta plana, el plástico duro no cede y el ojal tiende a agrietarse bajo la presión de la prensa o del mazo. En las cintas de PP el riesgo de que el ojal se arranque es menor (porque el borde sellado ya es muy duro), pero la deformación del aro por los bultos es más frecuente.
Solución:
- En caliente: mientras el plástico fundido aún esté caliente y moldeable, coloque la cinta sobre una superficie lisa y fría (por ejemplo, hormigón liso o un yunque de acero) y golpee rápidamente el borde con la cara plana de un martillo metálico frío. El plástico se enfría al instante y queda completamente plano.
- En frío: si el plástico ya se ha endurecido y ha formado un bulto, recórtelo con cuidado con unos alicates de corte. Si al hacerlo daña las fibras selladas, vuelva a pasar ligeramente el borde por la llama de un mechero para que la cinta no empiece a deshilacharse.
- Atención a la forma del orificio: si usa un soldador con punta piramidal universal, el orificio puede no quedar del todo redondo. Hace falta un poco de práctica, o bien una punta redonda especial para el soldador del tamaño exacto del ojal, con la que el trabajo es más rápido y preciso.
4. Elegir la longitud de caña adecuada
Para que el ojal se pueda remachar bien, la caña debe sobresalir unos 2-3 mm después de atravesar el material y colocar la arandela. Si el conjunto de materiales es demasiado grueso, la caña no sale lo suficiente, no asoma nada por encima de la arandela y no podrá cerrar el ojal. Si, por el contrario, el material es muy fino (por ejemplo, una tela delicada o una polipiel fina), la caña sobresale demasiado y al prensar puede no remacharse correctamente. En lugar de doblarse limpiamente, el metal puede deformarse, y además el material fino se rasga con facilidad debajo.
- Solución:
El ojal de ø 5,2 mm con caña de 5,5 mm sirve para materiales de unos 3 mm de grosor, y el de ø 6 mm con caña de 7 mm para materiales de unos 4,5 mm. Para materiales más gruesos tenemos ojales niquelados con caña más larga: ø 5,2 mm con caña de 9 mm y ø 6 mm con caña de 10 mm. Si necesita poner el ojal en un material muy fino, use un truco de guarnicionero: refuerce la zona por el revés con otro trozo de material firme (por ejemplo, un retal de cuero natural, polipiel o tela termoadhesiva más gruesa). Así el material gana el grosor necesario, el ojal «muerde» bien al prensarlo y queda firme en su sitio.

Conclusión
Tanto si se propone fabricar un cinturón de cuero, un collar duradero de cinta resistente al agua o una lona para un remolque, el sacabocados adecuado y un ojal metálico de calidad son la base del éxito. Con esta guía y los útiles adecuados para la prensa o para el remachado a mano, el trabajo le saldrá bien.





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